Cine al Campo

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El campesino sale a trabajar por las mañanas, bien tempranito, en el campo está todo el día laborando, y por la noche, para la casa, algunos días, aveces muchos, a alguna tienda a tomar cerveza. Son pocas las distracciones o actividades extralaborales a las cuales tiene acceso, dependiendo de la región bien puede escuchar radio, o ver televisión en las noches. Se convierte en un espectador pasivo, recibe todo tipo de información cargada de contenidos comerciales, políticos y sexuales entre otros. Estas actividades generan deseos y necesidades, lo alejan del equilibrio físico, familiar y espiritual.

Este proyecto surge de varias necesidades detectadas, como consecuencia del trabajo documental que se ha venido haciendo en sectores rurales del área de Guatavita. Existe la urgencia de generar espacios de esparcimiento entre la población rural, que sean constructivos, generen cohesión familiar, cultural y social, y produzcan bienestar a diferentes niveles personales y sociales. El campesino tiene conciencia de sus problemas, de la problemática que atañe su cotidianidad, y es necesario un espacio de socialización y registro de aquellas necesidades. Además, conoce soluciones a muchos de sus problemas, es excesivamente recursivo y ha generado tecnologías propias, y maneras de afrontar la vida. Todo esto de un valor inmenso si se registra adecuadamente, y se producen conductos efectivos para su divulgación dentro de las mismas comunidades, y hacia otras poblaciones rurales.

Cine al campo, mediante la proyección de documentales y películas, y la producción simultánea de documentales, busca generar espacios y dinámicas de esparcimiento que generen bienestar, mientras refuerza procesos de construcción identitaria en comunidades rurales. Busca producir un intercambio efectivo de conocimientos tradicionales. Es un documental viviente, que se va construyendo todo el tiempo, en el que todo el campo es actor y protagonista, y mediante el cual se generan soluciones a las problemáticas cotidianas rurales.